Inteligencia Artificial: Gran oportunidad del Siglo XXI

Inteligencia Artificial: Gran oportunidad del Siglo XXI

Publicación | Por BID


[Recogiendo extractos de la publicación se tiene:]

La inteligencia artificial (IA) está cada vez más presente en nuestro día a día. Sin ser conscientes, interactuamos con sistemas de IA para realizar nuestras actividades habituales: escuchar música en Spotify, ver series en Netflix, encontrar una ruta con Google Maps o comprar en Amazon. Muchas tareas, que en el pasado realizaban personas y en las últimas décadas se sustituyeron por algoritmos, en la actualidad ya incorporan la IA. Se trata de una tecnología relativamente nueva, aunque en pleno auge, que tendrá una repercusión enorme en el futuro.

La inteligencia artificial es un término que engloba aquellos sistemas informáticos capaces de detectar su entorno, pensar, aprender y tomar decisiones en función de las entradas que reciben y sus objetivos. Algunas formas de IA que encontramos integradas en nuestra vida diaria incluyen los asistentes virtuales, como el famoso Siri de Apple o Alexa de Amazon.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL: UNA REVOLUCIÓN ECONÓMICA

La IA también puede adoptar la forma de capital físico, como robots o máquinas con notable nivel de inteligencia. A su vez, contrariamente a lo que sucede con el capital convencional (como inmuebles o máquinas tradicionales) puede incrementar su valor en el tiempo, gracias a su capacidad de autoaprendizaje y mejora. Así pues, podría considerarse que la IA es un nuevo factor de producción, y no solo un impulsor de la productividad. (Ver gráfico siguiente)

ANÁLISIS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

En la actualidad, la región sigue viviendo un momento socioeconómico complicado, agravado por la crisis sanitaria de la COVID-19, que ha golpeado duramente a varios países de la región.

Ante esta situación compleja y poco esperanzadora, la IA puede resultar de gran ayuda, contribuyendo a que gobiernos y empresas sean más efectivos a la hora de abordar muchos de los factores que limitan el crecimiento de la inversión y la productividad: desde ayudar a las empresas a reducir sus costos de producción y operaciones hasta controlar los recurrentes disturbios en la calle, aumentando la transparencia, la responsabilidad y la participación ciudadana.

Si se considera a la IA como un nuevo factor de producción, la cantidad de años para que las economías dupliquen su tamaño se reduciría de forma notable, lo que implicaría una aceleración del crecimiento. (Ver gráfico siguiente)

Suponiendo que Perú sea capaz de llevar a cabo una alta adopción de IA, en 10 años podría ver su PIB casi duplicado con respecto a las previsiones para la misma década sin adopción de IA. Aun con una adopción más moderada, la productividad se vería más que triplicada (de 2,4% sin adopción a 7,3%).

Perú tiene por delante numerosos retos frente a la adopción de la IA, para lograr ser capaz de desarrollar la tecnología, difundirla y procurar que sus beneficios puedan ser aprovechados por toda la sociedad.

La economía peruana tiene una baja capacidad para adoptar nuevas tecnologías y para difundirlas al conjunto de la población, lo cual debería cambiar para que tanto personas como empresas puedan aprovechar la IA en pos de la innovación y la generación de nuevas ideas.

Perú necesita un crecimiento económico estable y sostenido que mejore de forma permanente las condiciones de vida de los peruanos… La adopción y la difusión de la IA puede ser de gran ayuda en este caso, para promover procesos de innovación virtuosos.

En la actualidad, los sectores pioneros en la adopción de la IA en Perú son el financiero, el de telecomunicaciones, la venta minorista y la industria logística. El resto debe adaptarse al nuevo contexto tecnológico para fomentar y apoyar los procesos de transformación digital de las empresas del país.

Por la tanto, resulta imperioso que Perú actualice su legislación a fin de adaptarla a los nuevos tiempos. Deben regularse situaciones nuevas; además, sin un marco regulatorio sólido, las empresas no pueden avanzar en sus investigaciones e implementaciones relacionadas con la IA.

Por otro lado, falta mucha difusión de la IA entre la población. El 94% de los peruanos siente preocupación respecto de las aplicaciones que utilizan sus datos personales, y el 72% de la ciudadanía las rechaza. Cuando hablamos de IA, la relevancia de los datos es muy significativa, ya que son precisamente la fuente principal para alimentar a los sistemas.

Un fuerte compromiso por parte del Gobierno para liderar el desarrollo de una estrategia nacional de IA y una fuerte participación del sector privado, la academia y la sociedad civil serán clave para que Perú maximice los posibles beneficios netos de la IA.


Fuente: https://bit.ly/2OVdwbN

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